El motor de una campana extractora industrial se limpia con mucho cuidado. Hay que desconectar la corriente, aplicar desengrasante específico y retirar la grasa adherida. Pero no se trata solamente de un hábito de mantenimiento básico. Se trata de una decisión que literalmente puede garantizar la integridad de tu negocio y tu equipo.

Si el motor acumula grasa, pierde potencia. Si lo hace, se sobrecalienta y puede ser un punto de riesgo alto. Y lo más delicado es que ese riesgo no se ve desde fuera.

Por qué el motor es la parte más crítica del sistema

El motor de la campana extractora industrial es el corazón de la extracción. Genera la fuerza que permite evacuar humo, vapor y grasa. Aunque los filtros retienen una parte importante, las partículas microscópicas de grasa siguen su recorrido y terminan depositándose en varias zonas. Por ejemplo, las aspas del ventilador o el eje y rodamientos.

Con el tiempo, se forma una película adherida que genera varios problemas:

El motor sigue funcionando, sí. Pero cada vez más forzado, lo cual aumenta los riesgos. 

Señales de que el motor necesita limpieza

Descubre en qué casos el motor debería limpiarse (y por qué es importante hacerlo).

Señal observable en cocinaQué riesgo oculto representa
La campana extrae menos humo que antesPérdida de potencia por grasa acumulada en ventilador
El motor suena más fuerte o diferenteFricción interna o desequilibrio por residuos adheridos
Hay más calor en la zona de cocciónMenor evacuación de aire caliente
Olor a grasa caliente cerca de la campanaAcumulación interna que puede sobrecalentarse
Aumento del consumo eléctricoMotor trabajando forzado para mantener rendimiento

Si detectas varias de estas señales, el problema no suele ser eléctrico. Suele ser acumulación interna.

Limpiar motos de la campana extractora en la cocina

Cómo limpiar el motor de la campana extractora paso a paso

Un punto muy importante. En motores industriales de alta potencia, la intervención debería realizarla una empresa especializada. El motor no es solo una pieza mecánica. Integra componentes eléctricos sensibles que pueden dañarse si se manipulan incorrectamente.

Dicho esto, veamos cuál es el paso a paso para hacerlo:

1. Desconectar completamente la alimentación

No basta con apagar la campana desde el interruptor. Debes cortar la corriente desde el cuadro eléctrico general. Luego, necesitas asegurarte de que no exista tensión en el sistema. En cocinas industriales, algunos equipos pueden compartir líneas eléctricas. Por lo tanto, conviene verificar que el motor esté totalmente aislado.

Manipular un motor conectado implica riesgo de descarga eléctrica. También de activación accidental del ventilador.

2. Acceder al motor

Retira filtros, bandejas y paneles necesarios para acceder al motor extractor de tu cocina industrial. Antes de comenzar:

En muchos casos, el motor está parcialmente cubierto por grasa acumulada en zonas adyacentes. No fuerces piezas ni desmontes elementos si no conoces su fijación. Un desmontaje incorrecto puede generar vibraciones posteriores o desalineaciones.

3. Evaluar el nivel de grasa

Este paso es clave y suele pasarse por alto. Observa el grosor de la capa de grasa y el estado de las aspas del ventilador. También intenta ver si existe presencia de grasa endurecida o carbonizada. 

Si la acumulación es superficial, puede limpiarse externamente. Si hay capas espesas, pegajosas o resecas, puede requerir desmontaje parcial o incluso limpieza técnica especializada.

Aquí es donde aparece el riesgo oculto. Aunque el motor funcione, la grasa puede estar afectando el equilibrio del ventilador y aumentando la fricción interna.

Grasa en el motor campana extractora

4. Aplicar desengrasante industrial adecuado

Siempre deberías utilizar exclusivamente desengrasantes industriales compatibles con equipos eléctricos. Evita productos abrasivos, espumas expansivas o químicos corrosivos. El procedimiento correcto es el siguiente:

Si es necesario, aplica con paño o brocha controlada para evitar que el líquido penetre en zonas sensibles. El objetivo no es “mojar todo”, sino disolver la grasa sin comprometer el sistema eléctrico.

5. Retirar la grasa adherida

Con cepillos de cerdas resistentes (no metálicas), limpia cuidadosamente los elementos principales. Aspas del ventilador, rejillas internas o zonas donde la grasa se acumula por centrifugado pueden quedar impecables con tu trabajo. 

Como dato importante, la acumulación suele concentrarse en la parte trasera de las aspas debido a la fuerza centrífuga.

Eso sí: no utilices espátulas metálicas ni herramientas punzantes. Dañar una aspa puede provocar desequilibrio, vibraciones y desgaste prematuro de rodamientos.

6. Secado completo

Este es uno de los pasos más críticos. Después de la limpieza en la campana:

Cualquier residuo de líquido puede generar cortocircuitos o fallos eléctricos al reconectar. La prisa en esta etapa es uno de los errores más comunes.

7. Montaje y prueba

Ya casi terminamos. Una vez seco:

Durante la prueba, debes observar todo. Si el motor emite vibraciones excesivas o ruidos metálicos, detén el sistema y revisa. Lo mismo si notas algún olor extraño. Una limpieza incorrecta puede alterar el equilibrio del ventilador.

Cada cuánto limpiar el motor

La frecuencia depende directamente de la carga de trabajo y del tipo de cocina:

Tipo de uso de la cocinaFrecuencia recomendada de limpieza del motorNivel de riesgo si no se respeta
Uso moderado (restaurantes con producción media)Cada 3 a 6 mesesPérdida progresiva de eficiencia y aumento de consumo energético
Alta producción (freidoras, parrillas intensivas, cocinas de alto volumen)Mensual o bimensualSobrecalentamiento, desgaste acelerado y mayor riesgo de avería

En entornos industriales exigentes, la limpieza del motor campana extractora debe formar parte de un plan estructurado de mantenimiento preventivo. No debe ser una acción puntual cuando aparece el problema. Esperar a que el motor “dé señales” suele significar que ya está trabajando forzado.

Cuándo no deberías hacerlo tú

No es recomendable intervenir por cuenta propia si:

Un error en la manipulación puede generar varios problemas. Entre ellos, la desalineación del ventilador o hasta fallos eléctricos. En estos casos, el coste de una intervención incorrecta puede ser mayor que el de una limpieza profesional.

No esperes a que el motor falle

El motor no avisa con claridad. Primero pierde potencia, después aumenta el consumo y finalmente aparece la avería. Y allí no solo se trata de perder dinero. Se trata de poner en peligro todo tu negocio. 

En FREEGRAS podemos realizar una revisión técnica del motor de tu campana extractora. ¡Contáctanos ahora!

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