En tu restaurante, no da igual que un cliente pida una pizza y reciba una hamburguesa. En la limpieza de tu cocina aplica una lógica similar. No “da igual” elegir cualquiera de los filtros para campanas de cocina industrial. Si te equivocas, puedes aumentar el riesgo de incendios o de gastar dinero ante inspecciones.
Hay 3 tipos de filtros: los metálicos, de carbono o los desechables. Cada uno de ellos sirve para propósitos diferentes. Conoce sus ventajas y limitaciones.
Por qué los filtros son clave en una campana extractora industrial
Los filtros para campanas de cocina industrial no son solamente una normativa para cumplir normas de higiene. Su función real es:
- Retener la grasa antes de que llegue a los conductos. Esto es clave para evitar que las tuberías colapsen y que toda la grasa inunde tu cocina.
- Reducir el riesgo de incendio. Cuando la grasa se atasca (y queda dura), alcanza con una chispa para que todo vuele por los aires.
- Proteger el motor extractor. La grasa puede generar problemas graves sobre el motor extractor. Y reemplazarlo sale caro…
- Mantener el rendimiento del sistema de extracción. Si funciona mal, no pasarás una inspección sanitaria. Pero además, tu cocina se llenará de mal olor.
Cuando un filtro falla o está mal mantenido, la grasa no desaparece. En realidad, se traslada al interior del sistema, donde ya no la ves. Pero ahí está el inconveniente. Al no verla, estás “tapando” el problema. Pero en algún momento estallará. Y podría hacerlo de la peor manera posible.
Tipos de filtros para campanas de cocina industrial
No todos los filtros son iguales ni sirven para lo mismo. Elegir mal es uno de los errores más comunes que vemos en revisiones. Veamos cuáles son los tipos de filtros industriales.
Filtros metálicos de acero inoxidable
Los filtros metálicos de acero inoxidable son el estándar en cocinas profesionales por una razón clara: aguantan el ritmo real de un restaurante.
Se utilizan en:
- Restaurantes de alta rotación
- Cocinas colectivas
- Hoteles
- Caterings
- Cocinas de producción continua
No están pensados para eliminar olores ni para “dejarlo todo limpio”. Se usan para retener la mayor parte de la grasa antes de que entre al sistema de extracción.
Cómo funcionan realmente los filtros metálicos
El funcionamiento se basa en un principio físico sencillo: la inercia de la grasa.
- El aire caliente, cargado de grasa, asciende hacia la campana
- Al atravesar las lamas del filtro, el aire cambia de dirección varias veces
- Las partículas de grasa, más pesadas, no pueden seguir ese cambio de dirección
- Chocan contra las lamas, se enfrían y se adhieren
- El aire, más ligero, continúa su recorrido hacia los conductos
Este sistema funciona bien solo si el filtro está limpio y bien colocado. Cuando se satura, el aire pasa con más velocidad. Por ende, la grasa atraviesa el filtro. Así, el rendimiento cae drásticamente.
Ventajas reales de los filtros metálicos
Veamos por qué te podría convenir utilizar filtros metálicos:
- Durabilidad: Fabricados en acero inoxidable, resisten prácticamente todo. Por ejemplo, altas temperaturas o vapor constante. Puede durar muchos años.
- Reutilizables: A diferencia de los desechables, se pueden limpiar y desengrasar muy fácilmente. Esto reduce residuos y costes operativos.
- Resistencia al fuego: El acero inoxidable no arde ni se deforma fácilmente. Esto es algo clave en cocinas donde el riesgo de incendio es real.
- Rentabilidad a largo plazo: La inversión inicial es mayor. No obstante, a medio y largo plazo son mucho más económicos que sustituir filtros constantemente.
Limitación importante (y aquí está el error habitual)
Aunque son eficaces, no son filtros totales. En condiciones reales, retienen entre un 40% y un 60% de la grasa. El resto sigue su camino hacia conductos, codos o hasta los tubos verticales y el motor extractor.
Por eso insistimos siempre en lo mismo: limpiar filtros NO sustituye la limpieza profesional del sistema de extracción. Los filtros retrasan el problema, no lo eliminan.

Filtros de carbono para campanas industriales
Los filtros de carbono se utilizan como complemento, no como sustituto. Son habituales cuando:
- No existe salida de humos al exterior
- El local tiene limitaciones estructurales
- Se busca reducir olores en salas abiertas al público
En otras palabras, se usan para generar mayor sensación de limpieza y menores olores.
Qué hacen bien los filtros de carbono para una campana industrial
- Absorción de olores: El carbón activado tiene una estructura porosa que atrapa moléculas de olor. Así, reduce la percepción de humos y mejora el confort del cliente y del personal
- Mejora ambiental: Son útiles en cocinas abiertas, food courts y espacios donde el olor afecta directamente a la experiencia del cliente. Esto mejora la calidad del aire en la zona
Sus ventajas son limitadas, pero también es cierto que son perceptibles.
Qué no hacen (y esto es clave)
Es importante que sepas que los filtros de carbono para la campana industrial:
- No retienen grasa de forma eficaz
- No protegen conductos ni motor
- No reducen el riesgo de incendio
- No sustituyen a los filtros metálicos
Pero eso no es todo. Si se saturan, dejan de absorber olores. Incluso, hasta podrían generar olor desagradable propio. También aumentan la carga de trabajo del extractor. En otras palabras, ya no son funcionales y hasta pueden causar problemas.
Vida útil de los filtros de carbono
Son consumibles. En condiciones normales, pueden durar entre 3 a 6 meses. Muchos locales los mantienen más tiempo “porque siguen ahí”. No obstante, un filtro de carbono saturado no funciona. Incluso, aunque visualmente parezca correcto.
Filtros desechables (poco recomendables en cocinas profesionales)
Todavía se ven en algunas instalaciones. Sin embargo, los filtros desechables no están pensados para cocinas industriales de alto rendimiento. Por ende, no sirven para limpiar la campana industrial habitualmente.
Principales problemas de los filtros desechables
Estos tipos de filtros industriales tienen bastantes problemas o limitaciones:
- Menor capacidad de filtración. Se saturan rápidamente y dejan pasar grasa desde el inicio.
- Saturación acelerada. En cocinas con producción diaria intensa, pueden saturarse en semanas.
- Coste oculto. Lo barato sale caro. Se deben hacer sustituciones constantes y paradas operativas.
- Riesgo si no se cambian a tiempo. Un filtro desechable saturado pierde eficiencia. Pero también aumenta el riesgo de incendio y compromete la extracción.
Por eso, solo se recomiendan en instalaciones temporales o de muy bajo uso.
¿Cuánto dura el filtro de una campana extractora industrial?
La respuesta corta es: depende del uso, no del calendario.
- Filtros metálicos: Pueden durar años. Para esto, deben limpiarse con frecuencia. Es clave que estén en óptimo estado (no deformes, no golpeados). También hay que limpiarlos correctamente, de forma profesional
- Filtros de carbono: Duran de 3 a 6 meses. Pueden durar menos si hay alta producción o se fríe con frecuencia. Si están deteriorados o deformados, es necesario una sustitución inmediata. Si no, perderán eficacia
- Filtros desechables: Entre 2 y 8 semanas, según uso. Sin embargo, en cocinas de alto rendimiento pueden durar menos. Si fríes constantemente o tienes un alto volumen de vapor graso, prácticamente no te servirán
Qué pasa si utilizas una campana extractora sin filtro (o con filtros saturados)
Esto es más común de lo que parece, pero no significa que esté bien. Las consecuencias reales son:
- La grasa entra directamente en los conductos
- El motor se sobreesfuerza
- Se reduce la capacidad de extracción
- Aumenta el riesgo de incendio
- Aparecen olores persistentes
- Problemas en inspecciones
Por ahorrar el mantenimiento de filtros, el coste final puede ser cambiar toda la tubería.

Cómo elegir los filtros adecuados para tu cocina industrial
Elegir un filtro no es solo una decisión técnica. Decidirá los problemas que tendrás (o no) dentro de unos meses al limpiar la campana industrial. Antes de decidir, conviene hacerse algunas preguntas clave.
1. ¿Qué tipo de cocina tienes realmente?
No todas las cocinas generan la misma carga de grasa. Si trabajas con freidoras o parrillas encendidas todo el día, estás produciendo grasa en suspensión de forma constante.
En estos casos, necesitas filtros metálicos robustos. Son capaces de soportar altas temperaturas y limpiezas frecuentes sin deformarse. Una cocina de producción intensiva no admite soluciones “justas”.
2. ¿Cuál es tu volumen de trabajo diario?
Aquí es donde muchos se equivocan. No es lo mismo un bar con servicios puntuales que un restaurante con alta rotación y cocina ininterrumpida.
Cuanto mayor es el número de servicios diarios:
- Más grasa se genera
- Más rápido se saturan los filtros
- Más frecuente debe ser la limpieza
A más trabajo, menos margen de error en la elección del filtro y en su mantenimiento.
3. ¿Cómo es tu mantenimiento en la vida real (no en teoría)?
Esta es la pregunta más honesta. ¿Sabes que no siempre hay tiempo para limpiar filtros o el personal rota? Entonces no basta con “comprar un buen filtro”.
Necesitas un sistema que funcione incluso cuando el día a día se complica. En estos casos, la solución pasa por delegar el mantenimiento.
Cuando el filtro deja de ser un problema
En FREEGRAS trabajamos con un sistema pensado para cocinas reales:
- Recogida periódica de filtros
- Limpieza ultrasónica profesional
- Sustitución inmediata de filtros deteriorados
Así, el equipo de cocina puede centrarse en cocinar y la extracción nunca opera en condiciones de riesgo. Incluso aunque el servicio vaya a mil.
Recuerda que el error más peligroso es pensar que los filtros lo solucionan todo. Aunque tengas buenos filtros, la grasa que no se queda en el filtro termina en los tubos.
Por eso, es recomendable solicitar un servicio de limpieza de cocinas industriales. Así, tendrás todo en regla y evitarás problemas mayores. Solicita una revisión profesional sin coste. Comprueba si tus filtros están protegiendo tu sistema… o solo retrasando un problema mayor. ¡Contáctanos!